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sábado, 26 de noviembre de 2011

Él

Ella, de repente aparece en tu vida. De la nada y sin darte cuenta te va llevando consigo, sin preguntarte ni si quiera si puede entrar en tu vida. Entonces empiezas a alejarte de todo aquello bonito que te rodea, de tus amigos, de los estudios, etc... No sabes porqué lo haces, no le encuentras el sentido a nada, perdida, sin ganas, te ha consumido, tan solo ella te deja esa marca que no se va con medicinas o con betadine, ella no te deja marca física, pero te deja una inmensa marca que te acompañará siempre. Ella no te da tregua, y cada vez te das cuenta de que no hay nada por lo que merezca la pena seguir viviendo. Entonces me di cuenta. Abrí los ojos en una simple vigilia. Me di cuenta de que solo Él me podía rescatar. Es alguien a quien debo mucho y que desde aquel dia amo con todo mi ser. Me he levantado gracias a ÉL y las heridas me han sanado.
Él me levantó , si, así me dio un abrazo y aunque parezca una locura fue así. Ahora sé que mi vida tiene sentido y sé que merece la pena seguir viviendo nada más que por su cruz. Se lo debo, se lo debemos.
Desde entonces ella no me a vuelto a molestar, no he dejado que me de más puñetazos ni más heridas. Mi corazón está amando y no hay sitio para el dolor. Ya no siento que haya nada más, lo hay todo. Hay mucho por hacer.

Tan solo ÉL me ha sacado de la SOLEDAD.

SIEMPRE UNIDOS +

Anónimo

sábado, 21 de mayo de 2011

“SE HAN LLEVADO A MI SEÑOR…” (Jn 20, 13)

Como María Magdalena nos hemos sentido todos esta semana cuando nos hemos enterado de que el pasado domingo alguien se llevó al Señor de la ermita del Cristo. Desde entonces yo he pasado por casi todos los estado ánimo: sorpresa, incredulidad, enfado, impotencia… Muchas veces cuando pienso dónde estará y qué estarán haciendo con Él, me pongo triste. Pero a pesar de todo, hoy mi vida sigue igual.


Esta semana he ido a la ermita varias veces, y todo parece normal. Qué grande es el Señor, que se hace tan pequeño, que pasa así de desapercibido; se hace tan vulnerable para poder estar con nosotros, que se deja hasta robar. Esto que ha pasado, me escandaliza, ¿cómo puede alguien llevarse al mismo Dios-Amor para profanarlo? (porque seguro que no se lo han llevado para montarse una Hora Santa en casa). Pero esto también me ha hecho pensar en cómo está mi amor por la Eucaristía. Yo no vendo al Señor en el mercado negro, pero voy tantas veces a comulgar distraída, a adorarle pensando en mis cosas… Muy poquitas veces soy consciente de quién está ahí realmente, escondido en el Sagrario, expuesto todo el día en las Clarisas, o deseando hacerse presente en las manos del sacerdote en cada consagración. Lo he visto tantas veces que he acabado acostumbrándome, y han tenido que venir estas personas a robar a la ermita para recordarme que de verdad Dios está ahí.




Y ante esto, ¿yo qué puedo hacer? Providencialmente, el otro día leí una entrada de un blog acerca de la profanación de la capilla de Somosaguas, y cómo una estudiante católica que pasaba por allí, al ver la que se estaba liando, decidió pasar a la capilla y rezar. La imagen es impresionante.

Santa Maravillas de Jesús, cuando se profanó la imagen del Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles, les dijo a sus hermanas: “Han derribado al Señor de su trono, levantemos cada una en nuestro corazón un trono para el Señor… orando y reparando” .

Pues eso el lo que yo creo que tenemos que hacer ahora, orar y reparar, pedir por los que se han llevado al Señor de la ermita, amar mucho a Dios, y decírselo mucho. Si todos le decimos cada día: “Jesús, te quiero”, recibirá un “te quiero” por cada persona que nunca se lo va a decir, por cada forma robada, por cada capilla profanada…

¡Jesús, te quiero!



Cris+

martes, 1 de marzo de 2011

VISITA A LA AGUILERA (BURGOS)

El pasado 19 de Febrero de 2011, fuimos de convivencia a La Aguilera (Burgos), al monasterio de las monjas de “Iesu Communio”.

Por la mañana, estuvimos en uno de los locutorios de su nuevo y rehabilitado convento, hablando con tres monjas, muy simpáticas, que nos dieron a conocer no sólo la palabra de Dios más viva que nunca, sino también, su ejemplo de vida, alegría, pasión por vivir, en resumen, que su vida es Cristo y nos invitan a que sea la nuestra también.

Por la tarde, tuvimos el privilegio de ver la toma de hábito de una chica, Toñi, de 20 años. En la
toma de hábito, casi al final de la Eucaristía, se llevaron a la chica para vestirla con el hábito, pero
sin la toca y, al acabar, dan la opción de pasar a rezarle a la “Virgen Pastora”, un momento
individual y muy especial. Es aquí donde cada uno pone su vida delante de la Virgen, postrado ante sus rodillas.

Una vez terminada la Eucaristía, estuvimos en otro locutorio, muy peculiar, muy grande y con
forma circular: todas las monjas estaban a un lado, y las personas que las acompañábamos ese día, al otro. Allí estuvimos hablando con ellas, haciendo preguntas, contando sus vocaciones. También ahí mostraban su alegría, nos regalaron algunos cantos e incluso, unas sevillanas.


Como las monjas están abiertas a la conversación, nos quedamos hablando un rato con unas
monjas, y luego nos volvimos todos llenos de euforia, alegría, rezando el rosario en el camino de
vuelta y cantando canciones, compartiendo nuestras propias experiencias del día y también,
hablando sin decir nada, pues en nuestros corazones estaba Jesucristo y lo único que podíamos
hacer era mostrar nuestra sonrisa de oreja a oreja.

Para terminar el día, nos fuimos a cenar todos juntos y a comentar el día tan completo y
maravilloso que habíamos vivido.

Grupo de los jueves

TESTIMONIO GRUPO DE JÓVENES

¿Qué es para nosotros este grupo de jóvenes?

Para nosotros, este grupo de jóvenes ya confirmados, es un medio de descanso de nuestro
estrés diario, en el cual nos expresamos y ponemos de manifiesto nuestras opiniones de forma
libre, compartiendo con nuestros compañeros temas de actualidad, gran interés, y útiles para
jóvenes en la actualidad.

A lo largo del curso, aparte de conversar cuando nos reunimos los jueves a las 20,00 horas,
también realizamos diferentes actividades, como son las convivencias, en las cuales
conocemos y compartimos nuestra fe; colaborar con el voluntariado de San Juan de Dios, en
Ciempozuelos, y conociendo a los distintos enfermos que allí viven; tareas de acción social,
etc…

Antes de entrar en el grupo, estábamos un poco perdidos, sin un grupo de referencia con
jóvenes donde ubicarnos, juntarnos y compartir nuestras inquietudes. Pero cuando nos
propusieron entrar en este grupo, todo ha cambiado. Desde que comenzamos a reunirnos,
nos sentimos como en familia, y a medida que va pasando el tiempo, vamos sintiendo la unión
con el resto de compañer@s y el catequista.

Grupo de los jueves

viernes, 4 de febrero de 2011

EL MILAGRO RUBIO (y el moreno, y el de la nieve, y el de los salones parroquiales…)

El sábado pasado un grupo de padres, niños y catequistas de confirmación nos fuimos de convivencia a la Aguilera, a conocer el convento que más está dando que hablar (para bien o para mal) en los últimos meses.
Con puntualidad británica (insólito en la parroquia) y con el GPS mareado, llegamos al pueblo burgalés, y allí, cantando, nos recibieron las monjitas (¿100? ¿120? no sabría decirlo…) en un enorme locutorio con gradas. Casi todas eran muy jóvenes, rubias, morenas, delgadas, menos delgadas… Todas con un hábito de tela vaquera y una sonrisa en los labios. Antes eran clarisas, pero hace unos meses el Vaticano aprobó el nuevo instituto Iesu Communio, dando respuesta al nuevo carisma que el Espíritu estaba suscitando (diferente al de las clarisas, os lo aseguro).

Pasamos la mañana con ellas, haciéndoles preguntas y escuchando sus testimonios acerca de lo que Dios había hecho en sus vidas. Antes de irnos, pasamos a la capilla para tener un ratito de oración en torno a la Virgen, donde pudimos poner nuestras vidas en su regazo de madre.

Después de celebrar misa en la parroquia de la Aguilera y de hacer alguna foto de grupo, nos fuimos a comer a unos salones parroquiales que generosamente nos dejaron en Aranda de Duero. En la sobremesa no faltó el partidillo de fútbol y el café en un bar cercano, antes de poner rumbo de nuevo a Valdemoro.
Así contado, no parece nada del otro mundo, pero a mí aquel día se me plantearon algunas dudas.

¿Cómo puede ser posible que se llene un autobús avisando de una convivencia con tan poca antelación?

¿Por qué con la carretera nevada que se extendía ante nosotros y que nos hacía temer que fuese imposible llegar a la Aguilera, de repente cogemos la carretera secundaria (sí, sí, esa por la que no pasan los quitanieves) y, de repente, ya no hay nieve?

¿Cómo pueden juntarse en un mismo convento casi 200 jóvenes a las que Dios va a suscitar un carisma distinto al de la Orden en la que entraron?

¿Y cómo se cruza este carisma, escondido en un pueblo de Burgos, con una joven de Estados Unidos? ¿Y con una de Polonia?

¿Cómo una niña rubita con sólo 15 años puede descubrir que Dios la quiere toda para Él y para siempre (que se dice pronto)?

¿Qué tiene la maternidad espiritual, que una chica a la que saco 5 años puede ser mi madre?

¿Cómo pueden personas escondidas en un convento sostener a la Iglesia?

¿Qué probabilidad hay de que vayas con tu hijo de convivencia a ver a unas monjas y descubras que una de ellas antes era compañera tuya del trabajo?

¿Por qué si te llama un cura de otra diócesis a las 11 de la mañana un domingo para pedirte usar tus salones parroquiales dentro de 4 horas, tú no dudas en dejárselos?

¿Qué tienen las convivencias de la parroquia que cuando hay que volver siempre hay alguien que dice: "¿ya nos vamos? ¿Tan pronto?" ?

Qué impresionante es cuando te fías de Dios y empiezan a pasar cosas que parecían imposibles...


“¿Aquí ha habido algún milagro?” Cuando Alex les hizo esta pregunta a las monjas en el locutorio, yo ya había visto varios.


Cris+