La película está basada en hechos reales, ocurridos en la década de los 90 y cuenta la historia de un grupo de monjes cistercienses que se encuentran en el monasterio de Atlas. Estos monjes se encuentran en una zona de Argelia donde un grupo islámico extremista asesina a un grupo de trabajadores extranjeros, y el pánico se apodera de toda la región, ya que hasta ellos mismos se encuentran bajo amenaza.
Aunque se puede pensar que la película es un poco lenta, yo creo que son necesarias todas estas explicaciones para vivir lo que aquellos monjes tuvieron que pasar. Ellos en un primer momento discutían que allí era donde el Señor les había llamado a predicar el evangelio, pero no bajo las condiciones que en aquellos momentos se les presentaba. Les pasaba como a muchos de nosotros nos pasa en el día a día, en el trabajo, en el estudio, con la familia,… cuando llegan las adversidades lo primero que hacemos es salir corriendo, que es lo que cualquier ser humano haría.
Poco a poco fueron viendo en sus situaciones de cada día que el Señor les invitaba a estar allí, a acompañar a las personas que les rodeaban, a seguir el camino que Él les había preparado, por muy cuesta arriba que nos parezca en un principio. Mucho ejemplo debemos tomar de ellos.
Las circunstancias que durante los demás meses vivieron, fueron de incertidumbre y miedo, pero el corazón del hombre solo no puede soportarlo, por ello se refugiaban en la oración. El primer día que se vieron amenazados por los islamistas fue el día de NAVIDAD, pero ellos continuaron celebrando esta fiesta junto al Señor. Y Él les continúo acompañando durante cada día de sus vidas.
Las circunstancias que durante los demás meses vivieron, fueron de incertidumbre y miedo, pero el corazón del hombre solo no puede soportarlo, por ello se refugiaban en la oración. El primer día que se vieron amenazados por los islamistas fue el día de NAVIDAD, pero ellos continuaron celebrando esta fiesta junto al Señor. Y Él les continúo acompañando durante cada día de sus vidas.

Una frase que me marcó mucho, y que además de los sacerdotes, también podemos aplicárnoslo nosotros en nuestra vida y más en este año de la Jornada Mundial de la Juventud; fue aquella que le dijo uno de los habitantes a uno de los monjes y es la siguiente:
“Vosotros sois las ramas de los árboles y nosotros los pájaros que se posan en ellas; si las ramas se marchan, donde nos posaremos nosotros”.
Tamara
No hay comentarios:
Publicar un comentario